Consecuencias para una cartera de fondos de lo que ocurra con la oferta monetaria
De nuevo nos encontramos ante una información vital y algo a seguir muy de cerca de cara al año que viene.
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De nuevo nos encontramos ante una información vital y algo a seguir muy de cerca de cara al año que viene.
En el primer capítulo hemos recordado algo en lo que venimos insistiendo desde hace tiempo y que ya estamos aplicando en nuestra estrategia de inversión a la hora de diseñar las carteras recomendadas por Nextep.
qué pasará con todo ese dinero que han inyectado los bancos centrales y los gobiernos, que en gran medida se ha quedado en depósitos y cuentas corrientes y que no ofrece absolutamente ninguna rentabilidad, ni económica ni lúdica
2020 será recordado en los mercados por el coronavirus, pero también por los tres importantes errores cometidos por la mayoría de analistas
Aquí se cumplirá de nuevo la regla de que los mercados anticipan eventos futuros.
El año que viene la política de los bancos centrales podría tener dos fases muy distintas y esa puede ser la principal diferencia que se va a producir en los mercados con respecto a 2020.
Para acceder a una cuenta o a un servicio online hay que conocer las claves, ya se llamen contraseña, usuario o ambas cosas. Con la rentabilidad de una cartera ocurre lo mismo: depende de dar con las claves que marcarán la evolución de los mercados.
Hay pocas palabras que me produzcan tanto rechazo como las de “riesgo asimétrico”. Es lo que me dijeron en un comité de inversiones para “tumbarme” la propuesta de invertir en bonos europeos de largo plazo justo cuando se abría la posibilidad del primer programa de estímulo monetario (QE) por parte del Banco Central Europeo. En otras palabras, una de las mejores oportunidades que han existido para ganar mucho dinero sin riesgo alguno.
A finales de los años 80 Estados Unidos tenía un serio problema con la deuda de varios países latinoamericanos. Bueno, en realidad el problema lo tenían los grandes bancos norteamericanos, que habían prestado dinero a esos países.
Recientemente alguien me comentó que en su banco le habían dicho que si mantenía los elevados saldos que tenía en cuenta corriente le cobrarían por ello. Y era un buen “pellizco”. Pero para mí la sorpresa no fue que le mandaran ese mensaje, que por otra parte escucho desde hace tiempo, sino la alternativa que le planteaban.